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Poemas de lectura obligada en Bruselas

Bruselas ha sido destino, residencia, escondite o simplemente inspiración de muchos artistas bien y menos conocidos de diferentes nacionalidades y lenguas maternas. Ya sea a través de acontecimientos históricos o de paseos contemporáneos, la ciudad incitaba a los poetas a comprometerse con esas impresiones de manera creativa. Sumérjase en el mundo de las rimas y descubra siete famosos poemas (o joyas ocultas) ambientados en Bruselas, o que aluden a ella, que arrojan luz sobre la capital de Bélgica.

C’était en juin, j’étais à Bruxelles’ (1853)

Cuando se habla del poeta y escritor francés Victor Hugo, probablemente se piense primero en su novela Les Misérables (1862), que le dio fama mundial. Sin embargo, también es conocido por su defensa de la abolición de la pena de muerte y la rebelión contra Napoleón III. Desde su exilio en Bruselas y Jersey, escribió Les Châtiments (1853), una colección de poemas políticos y sociales que condenan el ejercicio del poder de Napoleón III. Un ejemplo es «C’était en juin, j’étais à Bruxelles»: es en la capital de Bélgica, en junio, que el narrador se entera de la ejecución de tres prisioneros políticos por orden imperial. Aunque se burla e insulta al ‘Emperador’, el poema toma un tono serio y refleja la reacción física y mental del narrador a esta noticia a través de su descripción casi documental de la ejecución.

De Bruselas – no fue (1863)

Para ser honesto, la experiencia de Emily Dickinson con Bélgica es de naturaleza bastante inmaterial. La poetisa americana, que como introvertida llevaba una vida solitaria, nunca había viajado a Europa, y mucho menos a Bruselas. Sin embargo, uno de sus casi 1.800 poemas hace referencia a la ciudad, aunque sólo sea a su tradición de tejer alfombras. A principios del siglo XIX, las alfombras de Bruselas se pusieron de moda y se convirtieron en un signo de prestigio y riqueza, tanto en Europa como en el extranjero. La alfombra que Dickinson describe en ‘Of Brussels – it was not’, – no puede ser ni de Bruselas ni del Kidderminster inglés – es, por el contrario, un producto de la naturaleza. En sólo cuatro versos, crea una imagen que huele a bosque, sol y tierra – y que hace que quieras salir de la oficina de una vez y dar un paseo por el bosque.

Una noche en Bruselas (1872)

En 1871, Victor Hugo experimentó el fin de la Comuna de París, una insurrección contra el Gobierno francés, desde su exilio en Bruselas. Reaccionó invitando abiertamente a la ciudad belga a los comuneros o insurrectos que buscaban refugio, decisión que no fue bien recibida por todos. En la noche del 27 de mayo de 1871, algunos habitantes atacaron y atacaron con piedras la casa de Hugo en la Place des Barricades. Esta situación amenazadora – para él y sus dos nietos Jeanne y George – está registrada en el poema autobiográfico «Una noche en Bruselas» (en francés «Une Nuit à Bruxelles»).

Bruselas (1872)

Antes de abandonar sus ambiciones poéticas y salir en busca de una nueva identidad, Arthur Rimbaud, de 18 años, considerado hoy en día uno de los poetas franceses más influyentes y al mismo tiempo un enfant terrible, escribió «Bruselas». Situándonos en el Boulevard du Régent en julio, crea una escena llena de encanto veraniego con un toque de melancolía, seductores aromas florales y referencias a mujeres misteriosas. Con la última línea «Te conozco y te admiro en silencio», alaba un momento de completa e inusual tranquilidad en la bulliciosa y resplandeciente ciudad.

Montgomery (2005)

La poetisa polaca Agnieszka Kuciak es una de las 12 poetas que, en colaboración con 12 escultores y la iniciativa Vers Bruxelles: poésie en ville, se sumergió durante una semana en un barrio de Bruselas para plasmar sus sentimientos en el marco del juicio poético colectivo de la ciudad. En su bello poema «Montgomery», llamado así por la zona que separa Woluwe-Saint-Lambert de Etterbeek, ella se opone a lo viejo y a lo nuevo, a la tradición y al progreso, a la nostalgia y a la transitoriedad. Descubra la escultura correspondiente «Pasando» – una silla de salvavidas con el poema incrustado en su base – del artista belga Peter Weidenbaum en la Plaza Montgomery/Boulevard Saint-Michel.